LAS CARTAS DE AMOR LÉSBICO DE GABRIELA
SON PARTE DEL
LEGADO MISTRALIANO
abril, 2025
La siguiente es una declaración pública del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh):
«Recientemente, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, anunció que, en el marco de la conmemoración de los 80 años del Premio Nobel de Literatura otorgado a Gabriela Mistral, se haría referencia a la orientación sexual lésbica de la poetisa. Un acto de justicia, igualdad y respeto a la dignidad humana.
De inmediato, la lesbofobia afloró de manera disfrazada, hipócrita y mezquina, impulsada en buena parte por intereses partidarios y electorales.
Diputados de RN, como Miguel Mellado y Carla Morales, y de la UDI, como Gustavo Benavente y Sergio Bobadilla, salieron a desinformar. Acusaron a Orellana y al Gobierno de «centrar» la conmemoración en el lesbianismo de Mistral, calificando esto de imprudente porque el aporte de la maestra no guarda relación con su orientación sexual y, además, su vínculo con otra mujer pertenecía a su vida privada.
Sin embargo, nadie ha afirmado que Mistral sea un referente literario por ser lesbiana, ni que su reconocimiento provenga de su orientación sexual. Las personas no trascienden por ello, sino por su obra y contribuciones a la sociedad. Tampoco nadie del Gobierno ha dicho que la conmemoración del Premio Nobel pondrá el énfasis en la orientación sexual, sino solo que se mencionará tal aspecto, sin censurarlo.
Cuando se recuerda a figuras célebres, es habitual que se amplíe el conocimiento biográfico. Nadie cuestiona cuando se menciona que un escritor se casó con determinada persona o tuvo hijos. Si existen cartas de amor, estas suelen ser analizadas y publicadas como parte de su legado.
La diferencia es que Gabriela no era heterosexual, sino lesbiana. Esto parece ser suficiente para abrir el debate sobre si corresponde o no mencionarlo.
Quienes intentan ocultar la orientación sexual de Mistral ignoran la brutal discriminación que ella debió sufrir en una época en que el Estado tipificaba la homosexualidad como delito, las iglesias la consideraban inmoral y perversa, y la ciencia la clasificaba como enfermedad mental. «Tal vez fue locura muy grande entrar en esta pasión», escribió Gabriela Mistral a Doris Dana.
Mistral vivió entre 1889 y 1957, en un contexto donde mantener en la vida privada la orientación sexual no era una opción, sino una imposición para sobrevivir.
A pesar de la discriminación, la pobreza, el clasismo y la centralización del desarrollo, Mistral superó todos esos obstáculos, lo que hace su figura aún más admirable. Fue resiliente y alcanzó lo más alto, enfrentando adversidades por desigualdades en razón de la orientación sexual, el lugar de residencia, el sexo y la posición socioeconómica.
Mientras muchas personas lesbianas de su generación sublimaron su orientación sexual, Mistral la vivió con pasión junto a su gran amor, Doris Dana. De esta relación también surgió parte de su legado literario: las cartas de amor que escribió a Doris.
No hay razón alguna, salvo la hipocresía, la lesbofobia o los intereses político-electorales, para no reconocer este aspecto de la vida de Mistral en la conmemoración del Premio Nobel. Es parte de su biografía y de su legado literario.
Felicitamos a la ministra Orellana por esta gestión que hace justicia frente a la discriminación sufrida por Mistral. Asimismo, instamos a la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo Marzán, a dejar de esquivar el debate y a reconocer que el legado mistraliano también incluye sus cartas de amor lésbico y que esto debe ser parte de las conmemoraciones»
Movilh
Graciasss/www.movilh.cl/las-cartas-de-amor-lesbico-de-gabriela-son-parte-del-legado-mistraliano/
“ES PARTE DE NUESTRO AMOR Y DE NUESTRA HISTORIA”
El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) ha conocido con emoción el texto “Niña Errante”, una publicación de la Biblioteca Nacional y Random House-Mondadori que abarca las cartas de amor escritas a Doris Dana entre 1948 y 1956 por nuestra Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral. (Opinión)
Septiembre, 2009
El contenido de las misivas revela, por donde se mire, el amor entre dos mujeres y ello lejos de ser censurable, polémico o repudiable es una hermosa realidad que da cuenta integral, y no acomodaticia, de la vida de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga.
Un aspecto de su vida que incluso gran parte de quienes se han especializado en la obra de Mistral con el intento de perpetuarla como un regalo para nuestra literatura han intentado ocultar, distorsionar o bajarle el perfil, como si el amor que inspiró cada una de sus letras pudiese editarse, borrarse de su historia.
En una de sus cartas a Doris, Mistral bien lo dice: “A mi edad, se sabe una cosa que los jóvenes parecen ignorar: que es preciso vivir la dicha hasta que ella se va o se agota; que es estúpido abandonarla por lo que sea: negocios, cortesías familiares, turismo, etc. Que lo divino no se ha de romper, quebrar, postergar. Porque todo daña al amor, excepto él mismo”.
El contenido de las misivas revela, por donde se mire, el amor entre dos mujeres y ello lejos de ser censurable, polémico o repudiable es una hermosa realidad que da cuenta integral, y no acomodaticia, de la vida de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga.
Un aspecto de su vida que incluso gran parte de quienes se han especializado en la obra de Mistral con el intento de perpetuarla como un regalo para nuestra literatura han intentado ocultar, distorsionar o bajarle el perfil, como si el amor que inspiró cada una de sus letras pudiese editarse, borrarse de su historia.
En una de sus cartas a Doris, Mistral bien lo dice: “A mi edad, se sabe una cosa que los jóvenes parecen ignorar: que es preciso vivir la dicha hasta que ella se va o se agota; que es estúpido abandonarla por lo que sea: negocios, cortesías familiares, turismo, etc. Que lo divino no se ha de romper, quebrar, postergar. Porque todo daña al amor, excepto él mismo”.
Y de seguro, en la época que Mistral vivió, todo, absolutamente todo fue en contra de su amor hacia Doris, menos el amor mismo. El amor que le dio nuevas energías. “Cuando llegaste, yo no tenía nada, parecía desnuda, y saqueada, paupérrima, anodina como las materias más plebeyas”, dice Mistral a Doris.
Al conocerse estas preciosas misivas, quienes incluso se muestran no escandalizados por el amor lésbico entre estas hermosas mujeres, salen al paso señalando que ello es irrelevante, por cuanto no afecta su calidad literaria.
La apreciación es confusa por cuanto en cada escrito de Mistral hay humanidad, una humanidad nacida de su propia historia y donde el amor lésbico está presente, pues las personas son integrales, constituidas por muchas caras y no sólo una. Si faltara una, no serían las mismas, sino otras.
En otras palabras, Mistral no fue buena escritora por ser o no lesbiana, ni tampoco su calidad se afecta por eso. Pero sin duda su calidad y sensibilidad serían otras si no estuviera involucrado el amor lésbico, condenado por la sociedad.
A 18 años de nacida nuestra organización, el conocimiento de estas cartas marca un nuevo hito en la historia de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, reconfigurándose y delimitándose un pasado hasta ahora difuso y que sale a luz para decir que las minorías sexuales estamos en todas partes y en todos lados aportamos al desarrollo de nuestro país y su cultura.
Las cartas entre Mistral y Doris ponen en jaque al conservadurismo, en un país donde aún los docentes son impedidos de ejercer su labor en razón de su orientación sexual. En un país donde el amor lésbico aún debe ocultarse, pero que en ningún caso la relación entre dos mujeres afecta la contribución a nuestra sociedad, en especial en el plano educacional. ¿O acaso alguien ahora se negaría a que Mistral ejerciera como profesora?
No es, en consecuencia, sólo el amor entre dos mujeres lo que explicitan estas hermosas y emocionantes cartas, sino también la idoneidad de toda persona para desenvolverse y contribuir a la sociedad, al margen de la orientación sexual, así como la valentía para mantenerse firme en lo que dicta el corazón.
Hoy para el movimiento de minorías sexuales se inicia un nuevo camino y Mistral, lo quieran o no algunos, es parte de nuestra historia, pues comparte nuestro amor y lo dignifica a través de la belleza y genialidad de sus obras.
Lo que en definitiva los chilenos y chilenos debemos cuestionarnos es por qué razón el amor homosexual debe seguir oculto, censurado, restringido o mutilado ¿Por qué, si al final ya está demostrado que todas las personas, al margen de su orientación sexual, debemos ser iguales en dignidad y derechos?
Graciasss/www.movilh.cl/movilh-gabriela-mistral-es-parte-de-nuestro-amor-y-de-nuestra-historia/
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