UNA UNIDAD DE ÉLITE DEL
EJÉRCITO TEBANO
COMPUESTA POR 150 PAREJAS DE HOMBRES
HOMOSEXUALES
Por Joshua J. Mark,
COMPUESTA POR 150 PAREJAS DE HOMBRES
HOMOSEXUALES
Por Joshua J. Mark,
Traducido por
Diego Villa Caballero
Diego Villa Caballero
La unidad militar se menciona por primera vez en el 324 a. C. en el discurso Contra Demóstenes del orador Dinarco (lc 361 - c. 291 a. C.), pero Plutarco (lc 45/50-c. 120/125 d. C.) cuenta su historia completa en su texto de Vida de Pelópidas. Se cree que Plutarco se basó en gran medida en dos historiadores anteriores, Calístenes y Éforo, contemporáneos del Batallón, cuyas obras se han perdido.
El Batallón Sagrado se desplegó a principios de la Guerra de Beocia en el 378 a. C. bajo el mando de Górgidas, pero se hizo famoso por su participación en la Batalla de Leuctra en el 371 a. C. y permaneció invicto hasta la batalla decisiva de Queronea en el 338 a. C. cuando los macedonios bajo Filipo II de Macedonia (r. 359-336 a. C.) y su hijo Alejandro (el Grande, r. 336-323 a. C.) aplastaron a las fuerzas combinadas de Tebas y Atenas.
El Batallón Sagrado cayó junto como una sola unidad y, según Plutarco, fueron llorados por el mismo Filipo II de Macedonia por ser valientes guerreros. Más tarde se convirtieron en figuras legendarias que ejemplifican el coraje y la fuerza militar. El discurso de Dinarco hace referencia a ellos y a Pelópidas (l. C. 410-364 a. C.) como personificación de los valores que, según él, Atenas había perdido y debía esforzarse por recuperar.
La alguna vez famosa tropa de héroes, a menudo es pasada por alto en las discusiones sobre la historia griega, por tratarse de homosexuales ya que el concepto de una unidad victoriosa de guerreros homosexuales entra en conflicto con la homofobia de la actualidad. Sin embargo, a medida de que el activismo LGBTQ + avanza más en la difusión de información, el Batallón Sagrado de Tebas está recibiendo nuevamente el reconocimiento que merece.
Antecedentes y posible influencia platónica
Parece que hubo una tropa de guerreros de élite en Tebas cuyo número rondaba los 300, antes de la formación del Batallón Sagrado, al que hacen referencia historiadores griegos Herodoto (l. C. 484-425 / 413 a.C) y Tucídides (l. C. 460 / 455-399 / 398 a. C), pero el famoso grupo se formó después del 379 a. C., cuando Pelópidas y otros exiliados tebanos en Atenas que estaban a favor de la democracia, derrocaron a la oligarquía espartana que había tomado el control de la ciudadela de Tebas en el 382 a. C. Una vez que los espartanos fueron expulsados de Tebas, Górgidas organizó (o reformó) el Batallón Sagrado.
Los estudiosos continúan debatiendo si la tropa se creó en respuesta al famoso pasaje de Platón sobre un ejército de parejas de amantes en su diálogo El simposio. El trabajo de Platón suele fecharse en el c. 385 a. C. y, si esa fecha es correcta, puede haber influido en Górgidas. En El simposio, el personaje Fedro afirma que una tropa de amantes masculinos podría conquistar el mundo:
La fecha dramática del Simposio, es decir del escenario de la historia, es el 416 a. C. Si existió un ejército de amantes antes del Batallón Sagrado, entonces Platón puede haber estado haciendo referencia a ellos, pero no parece que la unidad militar anterior a la que hacen referencia Heródoto y otros se ajuste a la intervención de Fedro, ya que no se menciona que ese grupo sea exclusivamente homosexual. Los estudiosos también continúan debatiendo qué papel, si es que tuvo alguno, desempeñó El simposio de Jenofonte en la creación del Batallón Sagrado, pero generalmente se considera que la fecha de composición de la obra es alrededor del 360 a. C., después de la destacada participación de la tropa en la batalla de Leuctra.
Sin embargo, es muy posible que antes haya existido una unidad de amantes exclusivamente homosexuales, y que Batallón Sagrado fuera simplemente la agrupación más famosa, el académico Louis Crompton comentó al respecto:
El tipo de relación entre personas del mismo sexo al que se refieren tanto Platón como Crompton es el modelo griego del amor masculino, en el que un amante (el erastes) fomentaba el crecimiento y la educación del amado (el eromenos), un hombre más joven. El paradigma fue considerado un aspecto importante de la agogé, el programa de educación espartano, que produjo a sus grandes guerreros, y como señala Crompton, un valor moral que también era reconocido por otras ciudades - estado griegas.
Formación y primera acción
No hay información sobre el por qué se formó el Batallón Sagrado, pero se cree que fue en respuesta a una agresión espartana que se había apoderado de Tebas, así como de otras ciudades - estado, alrededor del 382 a. C. Plutarco da el relato más completo de su creación y la composición de su personal:
Górgidas eligió a los 300 hombres por su habilidad y reputación como guerreros, sin tener en cuenta su clase social, y los dirigió por primera vez en batalla durante la Guerra de Beocia (378-371 a. C.) que estalló poco después de que Pelópidas y sus compañeros recuperaran Tebas de Esparta. Bajo el mando de Gógidas, su primer enfrentamiento fue contra el ejército espartano que estaba bajo las órdenes del rey Agesilao II (r. C. 400-360 a. C.) en 378 a. C. El ejército tebano y sus aliados atenienses fueron superados en número y, a medida que los espartanos avanzaban, el general ateniense Cabrias (muerto en el 357 a. C.) ordenó a sus hombres que se retiraran y asumieran la posición "descanso" con la lanza levantada y el escudo sostenidos a la altura de las rodillas. Górgidas dio la misma orden y Agesilao II, desconcertado por su evidente confianza, suspendió su asalto y se retiró.
En el enfrentamiento con Agesilaus II, Plutarco señala:
Se cree que eligió esta táctica para que el Batallón Sagrado inspirara a los demás con su coraje y habilidad. Górgidas desaparece de los registros históricos alrededor del c. 375 a. C. y puede haber sido asesinado al comienzo de la batalla de Tegira o justo antes. De cualquier manera, en el 375 a. C., Pelópidas estaba al mando de la tropa y, como señala Plutarco, "nunca después los dividió o los dispersó, sino que tratándolos como una sola unidad, los puso al frente de los mayores conflictos" (19.3).
Los tebanos se habían enterado de que los espartanos abandonaron la ciudad de Orcómeno, Pelópidas se apresuró a tomarla y fortificarla antes de que regresaran. En el camino, se encontraron con la fuerza espartana que regresaba y, según Plutarco, uno de los exploradores de avanzada de Pelópidas corrió hacia él y le dijo: "¡Hemos caído en manos de nuestros enemigos! ", a lo que Pelópidas respondió:" ¿Por qué no decir que ellos en las nuestras? " (17.1). Colocó al Batallón Sagrado como vanguardia y organizó un asalto de caballería. Los espartanos superaban en número a los tebanos y ambos ejércitos atacaron al mismo tiempo, pero el Batallón Sagrado rompió las líneas espartanas y la caballería tebana infligió más bajas.
Los espartanos perdieron a varios de sus comandantes y, ya en desorden, retrocedieron y abrieron un pasillo a través de sus filas, poniéndose de pie, ofreciendo a los tebanos la oportunidad de abandonar el campo con honor. Pelópidas ordenó a sus hombres que entraran en este camino pero, en lugar de avanzar y escapar, cayeron sobre los espartanos por ambos lados, dispersándolos y ganando así la victoria. Plutarco escribe que los tebanos entonces "se retiraron a casa muy animados.
Porque en todas sus guerras contra griegos y bárbaros, parece ser que nunca antes [los espartanos], teniendo números superiores habían sido dominados por una fuerza [más pequeña], ni siquiera, en una batalla campal donde las fuerzas estaban igualadas (17.5). El Batallón Sagrado había establecido su reputación como los más grandes guerreros del ejército tebano, al ser los primeros en derrotar a los formidables espartanos, en toda Grecia, y esta reputación se vio reforzada por sus acciones en Leuctra.
La batalla de Leuctra
Pelopidas había sido durante mucho tiempo amigo del filósofo y general Epaminondas (h. 420-362 a. C.), de hecho, su relación es advertida por los historiadores por su profundo vínculo porque a diferencia de otros generales que competían entre sí por una mayor fama y gloria, estos dos se apoyaron y se ayudaron mutuamente. Después de Tegira, el poder y el alcance de Tebas aumentaron, y en un esfuerzo por detener un mayor ascenso, Esparta los instó a aceptar unos términos de paz o enfrentar una invasión liderada por su rey Cleómbroto I (reinó 380-371 a. C.). Epaminondas rechazó sus términos y los dos ejércitos se encontraron en una llanura cerca del pueblo de Leuctra.
Los tebanos fueron nuevamente superados en número, pero Epaminondas dispuso de sus fuerzas como un experto, concentrándolas en su ala izquierda para contrarrestar la esperada táctica espartana de balancearse con su ala derecha para flanquear al oponente. La batalla comenzó con una carga de caballería lanzada por ambos bandos a la vez, pero la caballería tebana rompió la formación de la caballería espartana y los hizo retroceder, quienes en su huida rompieron las líneas de la infantería. Epaminondas luego ordenó a su falange hoplita de la izquierda que se moviera oblicuamente y a sus fuerzas de la derecha que se desplazaran a la izquierda para que, en lugar de una carga directa, el ejército avanzara en diagonal hacia el ala derecha de los espartanos. Antes de que Cleómbroto I pudiera reaccionar, Pelópidas lideró al Batallón Sagrado en una carga de dos tiempos hacia el ala derecha espartana y la falange de Epaminondas llegó para presionar y romper las líneas espartanas que ya estaban en caos. Plutarco escribe:
La victoria tebana rompió el poder espartano, posteriormente, Epaminondas marchó hacia el Peloponeso, liberando ciudades del dominio espartano. Se negó a seguir el modelo establecido anteriormente por Atenas y luego por Esparta de someter las ciudades - estado griegas a la dominación tebana y así que, como señala Crompton, "ganó una fama única como liberador más que como explotador" (71). Pelópidas siguió este mismo curso de acción, marchando sobre Tesalia para liberar a la región de la tiranía de Alejandro de Feras, pero murió en batalla en el 364 a. C. Epaminondas continuó su guerra con los espartanos y nuevamente llevó a su ejército a la victoria en la batalla de Mantinea en 362 a. C., aunque no sobreviviría.
La batalla de Queronea
Las ciudades - estado griegas estaban, en ese momento, debilitadas por años de guerra y fueron presa fácil para Filipo II de Macedonia al norte. Filipo II había pasado tres años como rehén en Tebas cuando era joven, alrededor del 367 a. C., y había observado los éxitos del Batallón Sagrado y así como también el uso inteligente de la falange por parte de Epaminondas. Cuando Filipo II llegó al poder, Macedonia era débil militarmente y usó al Batallón Sagrado como modelo para fortalecerla. Tomó el concepto de falange y lo mejoró reemplazando la lanza con la sarisa, una pica más larga con mayor alcance, y también equipó a sus soldados con mejores espadas, armaduras y cascos. El ejército macedonio era, esencialmente, el Batallón Sagrado en una escala mucho mayor.
Después de que Filipo II tomó la mayor parte de Grecia, ya fuera mediante la diplomacia o la acción militar, Atenas se alió con Tebas para detener su progreso y los dos ejércitos se encontraron en Queronea. La coalición ateniense - tebana estaba muy superada en número, ya que solo tenía alrededor de 10,000 infantes y 600 jinetes en comparación con los 30,000 infantes y 3,000 jinetes de Macedonia. El Batallón Sagrado se colocó en el ala derecha enfrentando al inexperto príncipe macedonio de 18 años, Alejandro. Los atenienses fueron los primeros a la carga, y Filipo II cedió terreno, atrayéndolos aún más hacía sus líneas, y luego contraatacó rápidamente con su falange macedonia, rompiendo las fuerzas atenienses en el centro. Alejandro fue contra el Batallón Sagrado a la derecha, mientras el centro ateniense - tebano caía, y los rodeó.
El Batallón Sagrado estaba en este momento bajo el mando de Teágenes, de quien no se sabe nada más, y se mantuvo firme contra el ataque de Alejandro. Se negaron a rendirse y continuaron luchando hasta que cayó el último de ellos. Plutarco escribe:
El Batallón Sagrado fue enterrado en el campo de batalla y, más tarde, sobre su fosa común se erigió el monumento conocido como el León de Queronea. Excavaciones del sitio en el siglo XIX descubrieron los esqueletos de 254 hombres dispuestos en siete filas que se han identificado como los restos del Batallón Sagrado. La Batalla de Queronea le entregó Grecia a Filipo II y el Batallón Sagrado nunca volvió a formarse. Su legado vivió, sin embargo, por haber servido de modelo para el ejército de Alejandro Magno que luego derrocaría al Imperio aqueménida y casi conquista el mundo.
Bibliografía
· Burg, B. R. Gay Warriors: A Documentary History from the Ancient World to the Present. NYU Press, 2001.
Sobre
el traductor
Diego Villa Caballero
Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.
Sobre el autor
Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es un escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York. Vivió en Grecia y Alemania y ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.
Graciasss/www.worldhistory.org/trans/es/1-19862/batallon-sagrado-de-tebas/
Diego Villa Caballero
Profesional en lenguas con estudios literarios. Profesor de castellano, escritor, traductor y entusiasta de la historia. Áreas de interés: literatura, artefactos antiguos, la historia de las religiones, la astrología, la arquitectura, la historia militar y del arte.
Sobre el autor
Joshua J. Mark
Joshua J. Mark es un escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York. Vivió en Grecia y Alemania y ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.
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